Una de las cosas más importantes que intento enseñar dentro del Club Voces sin Máscaras es que no se trata de hablar más.
Se trata de entender mejor el momento.
Porque muchas personas creen que salir en medios consiste en mandar una nota de prensa hablando de uno mismo.
Y normalmente eso no funciona.
Los medios no buscan publicidad disfrazada.
Buscan conversación.
Buscan contexto.
Buscan temas que ayuden a entender lo que está pasando en la sociedad.
Por eso, cuando trabajo una estrategia de posicionamiento o una posible aparición en medios, no pienso primero en “qué quiero vender”.
Pienso en:
qué conversación ya está ocurriendo,
qué tensión emocional hay debajo,
y cómo puedo aportar una mirada útil y humana a ese momento.
Y junio me parecía especialmente interesante para hacerlo.
Porque mientras mucha gente va a hablar este mes de vacaciones, productividad o verano… la realidad es que la sociedad llega agotada.
Y eso se nota muchísimo en la primera gran conversación del mes:
la EBAU.
Ahora bien.
La clave no era hablar simplemente de estudiantes haciendo exámenes.
La clave era entender qué revela realmente la EBAU.
Porque para mí la EBAU no habla solo de educación.
Habla de presión.
Habla de ansiedad.
Habla de personas que sienten que constantemente tienen que demostrar algo para sentirse válidas.
Y eso ya no afecta solo a jóvenes.
Afecta a muchísimos adultos también.
Por eso decidí utilizar esta conversación como una percha informativa.
No para hablar de mí.
Sino para abrir una conversación social más profunda.
Ahí es donde aparece el verdadero valor de una estrategia de comunicación bien trabajada.
No te sumas a una fecha.
Te sumas a la conversación emocional que existe debajo de esa fecha.
Y aquí hay algo muy importante.
Yo no soy psicólogo.
Y precisamente por eso no podía construir la nota desde opiniones personales o afirmaciones vacías.
Lo que hice fue actuar como puente.
Unir:
datos reales,
conversación social,
y lectura emocional del momento.
Por eso dentro de la nota aparecen referencias y datos de organismos como la OMS o estudios recientes sobre salud mental juvenil y ansiedad.
Porque cuando quieres posicionarte con autoridad en medios, no basta con emocionar.
También necesitas contexto, datos y credibilidad.
Ahí es donde una historia deja de ser opinión…
y empieza a convertirse en una conversación relevante para periodistas, programas y medios de comunicación.
Y eso es muy importante entenderlo.
Porque muchas personas creen que salir en medios consiste en tener contactos.
Y no.
Los contactos ayudan.
Pero lo que realmente abre puertas es tener una mirada interesante sobre algo que la sociedad ya está sintiendo.
Eso fue exactamente lo que trabajé aquí.
No hice una nota sobre “mis servicios”.
No hice una nota hablando de mí.
Hice una lectura social sobre el agotamiento emocional que estamos normalizando como sociedad.
Y utilicé la EBAU como el espejo perfecto para abrir esa conversación.
Porque cuando una persona lee:
“Estamos criando jóvenes preparados para rendir… pero no para vivir sin ansiedad”…
no está leyendo publicidad.
Está leyendo algo que conecta con lo que ya siente.
Y eso cambia completamente el impacto de una nota de prensa.
Además, este tipo de apariciones tienen muchísimo valor más allá del propio medio.
Porque cuando una empresa, una organización o un evento ve que eres una persona capaz de aportar lectura social, contexto emocional y comunicación humana…
tu autoridad cambia.
Y eso es algo que estoy utilizando cada vez más en mis talleres, conferencias y espacios de empresa.
Porque hoy las organizaciones no necesitan solo expertos técnicos.
Necesitan personas capaces de entender:
el agotamiento,
la presión,
la desconexión emocional,
la comunicación interna,
y el estado real de las personas.
Ahí es donde conceptos como comunicación humana o liderazgo emocional empiezan a tener muchísimo sentido.
Y por eso este tipo de estrategias son tan potentes.
Porque no se trata solo de “salir en medios”.
Se trata de construir una narrativa coherente alrededor de lo que representas.
En mi caso:
comunicación,
emoción,
humanidad,
neurodiversidad,
y espacios donde las personas no tengan que vivir constantemente intentando encajar.
Y ahí proyectos como Respira Universo o Voces sin Máscaras dejan de ser simplemente una marca.
Empiezan a convertirse en una mirada.
En una forma de interpretar el momento.
Y eso, precisamente, es lo que los medios buscan cada vez más.
No expertos que repitan lo mismo.
Sino personas capaces de ayudar a entender lo que está pasando..